Mostrando entradas con la etiqueta ambiente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ambiente. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA ONDA RETRO

I'm back! I'm back! No, no me metió preso el mashi. Este blog fue deliberadamente abandonado gracias a la dejadez combinada con la falta de ideas (el entorno contagia), así que en vista de esto último les hablaré de lo primero que se me ocurrió en medio de un seminario de lo más aburrido (más aburrido que cadena sabatina, #mashistyle).

En los últimos años, gracias a un cóctel de 3 partes de reguetón, 1 parte de vallenatos, 1 cucharadita de tecnochicha y 3 pizcas de Disney-Nick stars, bebido copiosamente por el 90% de coterráneos, ha nacido un "movimiento" que las circunstancias han denominado "onda retro", ¿les suena? Es un grupo repleto de nostálgicos, adoradores de la música de antaño, gente que oscila entre los 25-45 años en su mayoría, unos porque en su niñez y adolescencia conocieron esa música, los menores por interés propio y/o porque el cóctel mencionado anteriormente les resulta como trago con metanol.










Ahora bien, esta onda viene acompañada de toda clase de exposiciones mediáticas: bares temáticos, bandas temáticas, programas específicos de radio y TV (viene poco al caso pero, cómo añoro "Materia Reservada" en la Planeta), fiestas "retro", etc., que forjan una tendencia a agrupar TODA la música de hasta mediados de los 90's como si de un solo género se tratara, mezclando ahí mismo el rock purista de Led Zeppelin con el pop rock de Fleetwood Mac de la etapa Buckingham y rematando con el pop ochenterísimo de Bananarama. Yo mismo, adorador del rock "clásico", siento una particular debilidad por el pop de los ochentas, porque crecí en esa época, oía en la Zaracay a Magneto (la banda, no el mutante), Bangles, New Kids on the Block, y unos años antes era medio fan de Menudo. El tiempo hizo su trabajo y asomaron Soda (bueno, desde antes), Queen, Toto, Caifanes, Fito, Charly, The Beatles, y otros más en mi horizonte.















Estoy casi convencido que esta corriente es más una válvula de escape a la actualidad musical. Hace rato que los hijos bastardos del Hip Hop y la cumbia han acaparado el espacio. Solo pocos alicientes provenientes del rock alternativo (U2 todavía está vigente) mantienen con vida a los melómanos. Lo único que espero es que este panorama no se mantenga como para que en unos 20 años, los bares retro que seguirán existiendo mezclen ahí mismo Korn, Rammstein, 30 Seconds to Mars y Milley Cirus.

viernes, 12 de noviembre de 2010

FUCK THEM ALL!!! ALL NITE!!!

Y bueno, vamos de nuevo a entrar a ese territorio hostil, misterioso y visitado por todo el mundo que es el territorio de la puteada. Es que hay que imaginarse lo hinchante que puede llegar a ser cierto tipo de personas cuando de gustos se trata. 

Hace algunos días visité por primera vez un famoso bar que tiene el nombre de una técnica usada en cine y literatura para alternar la secuencia cronológica del relato con escenas del pasado (ya sabrán a qué bar me refiero, pero por hecho el digno no doy el nombre). Fiel a su denominación dicho lugar es un antro temático de tiempos pasados, sobre todo de la década de los 80's, muy influyente en mí ya que marcó mi paso de la niñez a la adolescencia. La música que sonaba, ya se imaginarán, Blondie, Joan Jett, Berlin, The Cars, Rick Astley y un larguísimo etc. Yo no es que sea un total amante de ese pop, recontra comercial en su momento, pero como dije es la música que oía de niño y eso significaba muchísimo. Más tarde, lo que me fascina, una banda en vivo interpretando temas de Kiss, The Police, Nirvana, The Beatles y otros más, y ahí sí que estaba en mi papayal, más contento que McGyver en una ferretería.


Dentro de tanta maravilla, en mi propio grupo de panas estaban los “amantes del oscurantismo musical” que vivimos hoy por hoy, aquellos que buscan el popular “ambiente” descrito ya en uno de mis posts anteriores, que tomaron esa atmósfera ochentera y setentera que había en el lugar como un total atentado a la vida, a la alegría o mejor dicho a su alegría. Esto es de lo más extraño ya que en todo matrimonio, bautizo, cumpleaños, grado, caída, humorada, peña o cualquier farra que asome por ahí, tenemos que bancarnos la típica hora y media de merengues, 45 minutos de salsa (ya saben de cuál, ni piensen Lavoe y Blades), 2 horas 37 minutos de reguetón, 20 minutos de mix ochentero para que la gente se aburra y se vaya abriendo, y el remate final que empieza con el muy noble “Yo soy paisano, me voy a Quito…” (un clásico de la ecuatorianidad). Y uno, estoico como siempre, sabiéndose todo el repertorio, a buscarle ambiente a esa vaina. Pero aquellos, nada!!! Literalmente se sentían como un neonazi en África (vaya que se nota la lamentable influencia arjonística en mis comparativos).

 Sabrán de qué raíces musicales nace el reguetón? O quiénes fueron las auténticas influencias de Maelo Ruiz o Víctor Manuelle (así, con “elle”)? Respeto los gustos de la gente, ojalá que estos tuvieran más bases, pero que me vengan a decir que Soda Stereo, Led Zeppelin o The Cure son aburridos y sin sentido, fuck them all!!!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿QUÉ ES EL "AMBIENTE"?

Han pasado ya las Fiestas de Quito de este año, famosas por las farras, el chupe y desgraciadamente también por los toros (la Fiesta Brava que le dicen). No era raro encontrar grupos de amigos oficinistas, vecinos, parientes, conocidos, vaciles y demás trepados en una chiva o arremolinados a la entrada de un bar o una discoteca en la Foch; lo que buscaban era "ambiente".

Esta palabrita no tiene nada que ver con lo que se está discutiendo en Coppenhague por estos días, se refiere a la suma de los siguientes elementos:

- Un Pun chis, pun chis, pun chis a tan alto volumen que se escucha a 10 cuadras de distancia.
- 43.527 personas arrejuntadas en un espacio de 15X15 metros, dizque bailando.

- Reguetón, merengue, tecnoreguetón, tecnomerengue y salsa (pero de Salsa Kids o Maelo Ruiz, ni soñar de Lavoe o Blades).

- Total repudio a temas de Rock Clásico, máximo pop ochentero y por diez minutos, si no se mata el "ambiente".

- El que se sienta dos minutos a descansar es un aburrido, aguado o antipático.

- Hay que amanecerse sacándose la madre bailando, y es admirable que las personas a las que les encanta hacer esto, se horroricen cuando se les menciona caminata, trote o ejercicio.

Existen un montón de ingredientes más, pero estos son los básicos, se les puede reemplazar con estar bajo un sol canicular entre un montón más grande todavía de gente viendo un desfile pero no por el hecho de conocer nuestra cultura ancestral sino porque se reparte trago a lo bestia y se baila lo que sea que pongan. Ahora bien, cabe el término de antipático o pesado a los que nos gusta un "ambiente" más relajado, de charla, de chistes, acompañados de una bielita, un cigarrillo y buena música? Estoy de acuerdo en que hay que hacer de todo, tolerar otros estilos de vida, pero existen quienes viven obsesionados con el "ambiente", a tal punto que ni siquiera desean entender el sentido de las canciones que bailan hasta que las fuerzas no dan más.

Insisto, para sudar a lo bestia y bajar de peso, es más saludable un régimen de aeróbicos o trote que meterse en una salita con cincuenta mil llamingos, atrofiándose los oidos por el ruido ensordecedor y embutiéndose de trago. Ah! cierto, es hasta más económico salir a un parque a hacer deporte regularmente. Las energías son generales, no solo para ciertas cosas.