Era clásica tu confusión con las palabras, verte orgulloso de haber salido de situaciones embarazosas aunque el "remedio" hubiera sido peor que la enfermedad, típico de vos ese gestito de inocencia que imprimías cuando intentabas dar explicaciones; también se volvieron típicas tus ausencias de algunos espectáculos porque el cuerpo te andaba jodiendo...
¡Qué carisma, loco! Eras el favorito de mucha gente, según algunos el más divertido; no sé, siempre que te veía aparecer en escena era cosa de esperar lo inesperado. El dúo Ramírez - Murena que hacías con Marcos,característico de los más recientes espectáculos, nos ha regalado los diálogos humorísticos más geniales de los últimos tiempos.
Hoy te nos fuiste Danielito, ya no te veremos sobre el escenario tocando el bass pipe a vara, tan tuyo, o escuchar tu impecable voz de barítono, tocará recordarte nada más, ver los vídeos, alegrarnos con tus ocurrencias. Hubiéramos querido que alguna vez nos presentes a Ester Píscore de García el griego.
Adiós Neneco.
Mostrando entradas con la etiqueta Les Luthiers. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Les Luthiers. Mostrar todas las entradas
viernes, 21 de agosto de 2015
lunes, 6 de septiembre de 2010
YA VENGAN POR FAVOR!!!
La súplica petición del título tiene que ver con un deseo no realizado, frustrado dos veces como lo comenté en el post de hace un año, tiene que ver con las ganas de presenciar en vivo y en directo, en persona y sin pantalla de por medio a esos viejos maestros que componen LES LUTHIERS.
Anteayer (4 de septiembre) cumplieron ya 43 años de hacer exitosísima y efectiva comedia, genial en muchos pasajes según mi criterio. Lo más admirable es ver cómo se complementa cada uno de ellos en todos los aspectos que tienen que ver con sus obras: la composición, escritura, puesta en escena y los roles, estos últimos totalmente definidos salvo muy pocas excepciones.
Todo esto suma razones de sobra para desear al máximo disfrutar cualquiera de sus obras en el teatro. Caballeros, un aplauso y felicitación por sus 43 años en los escenarios del mundo, daranse una vueltita por UIO cuando tengan chance.
Anteayer (4 de septiembre) cumplieron ya 43 años de hacer exitosísima y efectiva comedia, genial en muchos pasajes según mi criterio. Lo más admirable es ver cómo se complementa cada uno de ellos en todos los aspectos que tienen que ver con sus obras: la composición, escritura, puesta en escena y los roles, estos últimos totalmente definidos salvo muy pocas excepciones.
Todo esto suma razones de sobra para desear al máximo disfrutar cualquiera de sus obras en el teatro. Caballeros, un aplauso y felicitación por sus 43 años en los escenarios del mundo, daranse una vueltita por UIO cuando tengan chance.
martes, 8 de septiembre de 2009
FELICES 42!!!
Otra vez a destiempo, voy a cambiar esa mala costumbre.
El viernes anterior (4 de septiembre) Les Luthiers cumplió 42 años de existencia (de pie todos, un sonoro aplauso, gracias). Y no voy a remitirme a la vieja historia de que empezó como I Muscisisti, el grupo se dividió en 1967, unos siguieron con ese nombre, los otros lo cambiaron por Les Luthiers, etc., etc., etc. Voy a hablar del montón de sensaciones que produce ver un espectáculo de ellos, por lo pronto en vídeo, algún rato en vivo. Me puedo repetir cualquiera de esas obras maestras del humor tal como puedo ver por centésima vez alguna de las películas de Rocky o Volver al Futuro.

¿Qué es lo más atrayente de estos individuos? ¿Lo musicazos que son? ¿Lo eficaz que resulta el cliché de “equivocarse” en la ejecución de las obras? ¿Lo comparable que resulta Mastropiero con Mozart, Haydn, o Beethoven? Difícil saberlo, mejor recordemos a Carlitos convertido literalmente en un nudo humano en la “Canción para moverse”, o a Puccio leyendo historietas mientras Daniel contaba al resto la película “Kathy, la reina del saloon”; talvez les parezca más chistoso acordarse de Marcos inventándose toda la primera página de la biografía de Mpkstroff o Ernesto emulando a Don Rodrigo Díaz de Carreras, o ver a Jorge y Daniel batirse en un duelo a muerte de payadores.
Son tantas las obras, los personajes, los chistes, que es muy difícil escoger a un favorito. Pero una cosa sí es segura desde mi punto de vista: lo mejor de Les Luthiers fue hasta el año 86, cuando Ernesto Acher dejó el grupo, estoy convencido de eso tal como creo que lo mejor de Los Simpsons estuvo hasta la temporada 10. Ese aire jazzístico en los espectáculos, una voz y presencia (chistosa, por cierto) inconfundibles, le hacen tanta falta en los siguientes espectáculos, que no por eso dejan de ser buenísimos pero no llegan, salvo ciertos casos, a ser excelentes.
Cada uno respetuoso de su rol dentro del grupo, lo que ha contribuido a una gran comprensión muy similar a un matrimonio, por eso a veces no se hablan según ellos mismo dicen. Son 42 años, pibe!!! Para volverse locos. Seguro extrañan a Masana, al Negro Fontanarrosa, a Iraldi, al mismo Acher que por suerte no ha muerto todavía aunque está canosísimo, pero continúan indeclinables y empecinados en combinar sus magníficas ejecuciones musicales con su finísimo estilo de humor.
Todavía sueño con el día en que regresen a nuestro país, perdí ya dos oportunidades y no pienso perder una tercera y, aunque en su página web no se avizora un paso de su gira por aquí estoy seguro de que volverán, ya medio ancianos, pero eso nunca cambiará mi deseo de ver cómo estropean las obras de Mastropiero.
El viernes anterior (4 de septiembre) Les Luthiers cumplió 42 años de existencia (de pie todos, un sonoro aplauso, gracias). Y no voy a remitirme a la vieja historia de que empezó como I Muscisisti, el grupo se dividió en 1967, unos siguieron con ese nombre, los otros lo cambiaron por Les Luthiers, etc., etc., etc. Voy a hablar del montón de sensaciones que produce ver un espectáculo de ellos, por lo pronto en vídeo, algún rato en vivo. Me puedo repetir cualquiera de esas obras maestras del humor tal como puedo ver por centésima vez alguna de las películas de Rocky o Volver al Futuro.

¿Qué es lo más atrayente de estos individuos? ¿Lo musicazos que son? ¿Lo eficaz que resulta el cliché de “equivocarse” en la ejecución de las obras? ¿Lo comparable que resulta Mastropiero con Mozart, Haydn, o Beethoven? Difícil saberlo, mejor recordemos a Carlitos convertido literalmente en un nudo humano en la “Canción para moverse”, o a Puccio leyendo historietas mientras Daniel contaba al resto la película “Kathy, la reina del saloon”; talvez les parezca más chistoso acordarse de Marcos inventándose toda la primera página de la biografía de Mpkstroff o Ernesto emulando a Don Rodrigo Díaz de Carreras, o ver a Jorge y Daniel batirse en un duelo a muerte de payadores.
Son tantas las obras, los personajes, los chistes, que es muy difícil escoger a un favorito. Pero una cosa sí es segura desde mi punto de vista: lo mejor de Les Luthiers fue hasta el año 86, cuando Ernesto Acher dejó el grupo, estoy convencido de eso tal como creo que lo mejor de Los Simpsons estuvo hasta la temporada 10. Ese aire jazzístico en los espectáculos, una voz y presencia (chistosa, por cierto) inconfundibles, le hacen tanta falta en los siguientes espectáculos, que no por eso dejan de ser buenísimos pero no llegan, salvo ciertos casos, a ser excelentes.
Cada uno respetuoso de su rol dentro del grupo, lo que ha contribuido a una gran comprensión muy similar a un matrimonio, por eso a veces no se hablan según ellos mismo dicen. Son 42 años, pibe!!! Para volverse locos. Seguro extrañan a Masana, al Negro Fontanarrosa, a Iraldi, al mismo Acher que por suerte no ha muerto todavía aunque está canosísimo, pero continúan indeclinables y empecinados en combinar sus magníficas ejecuciones musicales con su finísimo estilo de humor.
Todavía sueño con el día en que regresen a nuestro país, perdí ya dos oportunidades y no pienso perder una tercera y, aunque en su página web no se avizora un paso de su gira por aquí estoy seguro de que volverán, ya medio ancianos, pero eso nunca cambiará mi deseo de ver cómo estropean las obras de Mastropiero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

